Porteñas | Aniversario del Registro Civil

Custodio de la identidad personal

El Registro Civil de la Ciudad de Buenos Aires cumple 140 años como guardián de la identidad de los porteños, una institución que desde 1886 registra los hechos fundamentales de la vida de las personas —nacimientos, matrimonios, uniones convivenciales y defunciones— y que hoy preserva más de 20 millones de actas en soporte digital y papel. Su historia refleja la evolución de la sociedad porteña y de las formas de relacionarse con el Estado, desde las primeras partidas manuscritas hasta las audiencias virtuales, y tiene un epicentro en la Comuna 3: el Archivo General ubicado en Jean Jaurés 970, en Balvanera, donde se conserva la memoria documental de generaciones enteras. Buenos Aires, 11 de agosto de 2026. La creación del Registro Civil respondió a la necesidad de contar con un organismo secular que garantizara la inscripción de los hechos vitales, en un contexto en que hasta fines del siglo XIX esas funciones estaban en manos de la Iglesia. Desde entonces, el organismo se convirtió en un testigo privilegiado de la historia social de Buenos Aires. En sus libros quedaron asentados episodios como las defunciones masivas provocadas por epidemias, junto con los nacimientos y matrimonios de figuras que marcaron la vida cultural y política del país: Jorge Luis Borges, Federico Leloir, Silvina Ocampo, Jorge Bergoglio, Máxima Zorreguieta y Diego Maradona, entre muchos otros. Cada acta es al mismo tiempo un registro individual y una pieza de la memoria colectiva.

El Archivo General del Registro Civil, en Balvanera, es el corazón de esa tarea. Allí se conservan 32.323 libros con registros desde el siglo XIX hasta la actualidad, equivalentes a unos 28 kilómetros lineales de documentación. El lugar recibe alrededor de 2600 solicitudes diarias y cuenta con un equipo especializado en custodia, conservación, digitalización y expedición de documentos. La digitalización completa del acervo, realizada en los últimos años, permitió reducir la manipulación de los libros y garantizar que las partidas solicitadas estén disponibles en plazos de entre 24 y 72 horas. Cada documento digital cuenta con tres copias de respaldo, además del soporte original en papel, lo que asegura su preservación a largo plazo.

La modernización del organismo no se limitó a la digitalización. También incorporó nuevas modalidades de trámites que reflejan cambios en las formas de construir vínculos. Una de las innovaciones más significativas fue la incorporación de las uniones convivenciales virtuales en 2023. Este procedimiento permite que las parejas y sus testigos participen de la audiencia mediante videollamada, sin necesidad de trasladarse a una sede. El trámite se inicia de manera digital a través de la plataforma TAD con usuario miBA y, una vez realizada la audiencia, el acta queda disponible electrónicamente. La modalidad tuvo un crecimiento sostenido: en 2023 se registraron 1.676 uniones convivenciales virtuales, en 2024 fueron 3.388 y en 2025 alcanzaron las 4.008. Durante el primer semestre de 2026, casi tres de cada cuatro parejas que completaron el trámite eligieron hacerlo a distancia.

La inscripción de estas uniones permite acreditar oficialmente la convivencia y acceder a beneficios administrativos y legales, como incorporar a la pareja a una obra social, gestionar licencias laborales por enfermedad del conviviente, solicitar créditos conjuntos o acceder a determinadas pensiones. La alternativa virtual facilita además la participación de parejas y testigos con dificultades de horario o que se encuentran en distintos puntos de la ciudad. Es un ejemplo de cómo el Registro Civil acompaña las transformaciones sociales y adapta sus herramientas para garantizar derechos en un contexto de vida urbana cada vez más dinámico.

El secretario de Gobierno y Vínculo Ciudadano, Ezequiel Sabor, destacó que “los porteños tenemos un excelente registro civil que acompaña los cambios que viven las sociedades modernas. Es testigo y de algún modo es vanguardia. Tenemos digitalizado gran parte de los procesos administrativos que preservan la historia de los vecinosâ€. Sus palabras sintetizan el papel del organismo como puente entre la tradición y la innovación, entre la memoria escrita en los libros y la gestión digital que facilita el acceso a la información.

La evolución del Registro Civil también se refleja en la diversidad de trámites que hoy se pueden realizar de manera digital: solicitud de partidas de nacimiento, matrimonio y defunción; inscripciones de divorcio, disolución de uniones convivenciales y sentencias de adopción; rectificaciones de actas; autorizaciones de viaje y certificados de convivencia, entre otros. Cada servicio responde a la misma misión fundacional: reconocer jurídicamente los hechos fundamentales de la vida de las personas y resguardar su identidad.

A 140 años de su creación, el Registro Civil continúa siendo un guardián de la identidad de los porteños. Su sede en Balvanera, en la Comuna 3, custodia la memoria documental de generaciones, mientras que sus servicios digitales proyectan esa misión hacia el futuro. Desde una partida escrita a mano en el siglo XIX hasta una unión convivencial realizada por videollamada, cada documento es testimonio de una historia personal y de la capacidad del organismo para adaptarse a los cambios sin perder de vista su función esencial: registrar la vida de las personas y garantizar derechos.  


Compartir nota en las redes sociales Enviar Imprimir

Dejanos tu comentario