Comunales | Polideportivo San Cristóbal

Vecinos luchan contra el cierre

En Entre Ríos 1260 (bajo Autopista 25 de Mayo) funciona un predio con cancha, jardín y centro de jubilados, al que asisten más de 500 vecinos. Hace un mes funcionarios de Desarrollo Social de CABA dijeron, sin mostrar documentos oficiales, que iban a cerrarlo. Ya reubicaron el centro de jubilados en un container lindero y el jardín en un edificio de Constitución. El uso comunitario del espacio fue iniciativa de organizaciones sociales, que ahora resisten su privatización. Buenos Aires, 10 de noviembre de 2015. Como reacción ante los intentos de desmantelar el Poli, como afectuosamente lo llaman, el 22 de octubre se hizo un corte de calle con apoyo popular y el sábado 7 de noviembre se hace una peña en defensa de este espacio social de las Comunas 1 y 3.

Antes era un terreno desmejorado por la basura y el abandono. Vecinos de varias instituciones lo reutilizaron para la barriada. El Poli San Cristóbal, ubicado en Entre Ríos bajo Autopista 25 de Mayo, nació el 5 de diciembre de 1991 por impulso de Horneros del Sur, Centro Juvenil Latinoamericano, Sociedad de Fomento Plaza Garay, Los amigos de la Ciudad, Amigos de Constitución y Unión Francesa de ex Combatientes, según rememoran vecinos. El permiso de uso era por dos décadas, según la ordenanza municipal 43.794.

En el Poli había un centro de jubilados y el Hogar de Día 7, un jardín maternal (Centro de Desarrollo Infantil, convenio con el Ministerio de Desarrollo Social CABA), merendero, fútbol infantil y femenino (Club Atlético Centro Juvenil), detallaron los vecinos (ver Granpoli San Cristóbal en Facebook). Sin subsidios, con el alquiler de canchas y una cuota mínima que abonaban los socios, costeaban los gastos. Prestaban instalaciones a instituciones zonales. “Nuestro laburo fundamentalmente es contener a los pibes del barrio para que tengan un futuro con justicia social”, resumió el entrenador Walter Tolosa.

“Desde hace cuatro años no nos renovaron más el permiso. Pero nunca nos dijeron por qué, simplemente no contestan las notas”, explicaron los socios del Poli. La situación se agravó con el desguace del predio. A principio de octubre, según relató Tolosa, “personas se identificaron como directores de Desarrollo Social del Gobierno de la Ciudad. Vinieron a decir, sin mostrar carta documento, telegrama ni nada, que en tal fecha iban a cerrar el jardín de infantes, que fue reubicado”. “Pero también dijeron que junto con el jardín cerraban además las puertas del hogar de día, el centro de jubilados y la canchita”,agregaron.

Las versiones del por qué son cruzadas. Walter contó a SíntesisComuna3: “En un principio dijeron que era para hacer ingresos a la Línea E. pero a media cuadra están las cuatro bocas de la estación Entre Ríos-Walsh. No tiene sentido. Luego vino otro y dijo que era para devolverlo a AUSA, porque hace unos años esta empresa estatal le había dado estas tierras al gobierno porteño. El director de AUSA nos dijo que era mentira, que no sabían nada del desalojo. Estamos a la deriva. Cada vez que se presentan, de palabra, porque papeles oficiales no traen, amenazan con cerrar este espacio social del barrio. Hay dos ligas de fútbol en medio del torneo”.

Peor aún el 19 de octubre, cuando funcionarios porteños removieron mobiliario del Poli. “Se llevaron todo de lo que era el jardín maternal, y después nos rompieron todo el predio, vinieron con dos camiones y se llevaron todo. La bacha del baño, la pileta de la cocina, la mesada, se llevaron inodoros, tubos de luz. Están los cables colgando”, lamentó Walter a la agencia APU.

Se reubicó el centro de jubilados. El poli está en la mano derecha (Comuna 1). Sobre la izquierda hay un terreno donde estacionan móviles del programa BAP (Buenos Aires Presente). Al fondo, sobre la calle Combate de los Pozos, se instaló un aula modular (container), donde se mudó el centro de jubilados, según testimonios vecinales.

En la Legislatura sumaron el apoyo de Gabriela Alegre (FpV), quien presentó una iniciativa para garantizar la continuidad del Poli. El 22 de octubre se realizó un festival con corte de calle para mostrar apoyo popular. Desde el centro cultural La Bisagra prestaron equipos de sonido, movimientos políticos pusieron arcos para que los chicos jueguen fútbol tenis.

Cantaron y tocaron toda la tarde las murgas Los Calaveras de Constitución y Los Verdes de Monserrat. Estuvieron presentes militantes de La Cámpora, Seamos Libres, Kolina, Patria Grande, PO. Hablaron Claudio Morresi, ex secretario de Deportes de Nación, y comuneros de la 3 (Balvanera y San Cristóbal). Integrantes de un club de Villa Corina organizaron una merienda comunitaria. Durante la tarde se juntaron firmas para sumar apoyo social contra el cierre del Poli. El día anterior en San Juan y Entre Ríos se hizo una radio abierta para convocar al evento.

Pintaron banderas con la leyenda: “En defensa del deporte y la cultura. No al cierre el Polideportivo San Cristóbal". El sábado 31 de octubre hicieron una jornada de resistencia. “Con la ayuda de agrupaciones, murgas, vecinos, familiares y trabajadores del club vamos a seguir en la lucha por este espacio tan importante para el barrio”, arengaron los integrantes del espacio social de Entre Ríos 1200.

Al cierre de esta edición, los socios habían confirmado que el sábado 7 de noviembre por la tarde se hará una gran peña para juntar más firmas, convocar a movimientos populares de la ciudad y seguir adelante la lucha contra el cierre de este espacio social y deportivo que recibe a cientos de vecinos de San Cristóbal y alrededores.

Juan Castro

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