Comunales | La lucha vecinal que cerró el 2021
Una plaza a metros del Abasto
Vecinos de la Comuna 3 y alrededores le exigen al Gobierno porteño la construcción de un espacio público en Gallo y Corrientes, donde se truncó un proyecto para edificar una torre de 73 metros. Se trata de un lote expropiado en su momento para una autopista que no se realizó.
Buenos Aires, 4 de enero de 2022. La de Gallo y Corrientes es una esquina con muchas transformaciones. Tuvo casas que fueron demolidas para dar paso a la Autopista 3, quedó vacía al suspenderse la obra, fue un barrio de emergencia y volvió a ser solo césped entre mamparas. Recientemente ante un fallido proyecto para construir una torre de 73 metros, los vecinos retomaron un antiguo reclamo y exigen la construcción de una plaza pública para generar nuevo espacio verde en una de las zonas más cementadas de toda la Ciudad.
Mucho de lo que hoy está en debate empezó a escribirse durante la última dictadura cívico militar. El intendente de facto Osvaldo Cacciatore es recordado por sus topadoras, las cuales barrieron enorme cantidad de inmuebles para dar lugar a varias de las actuales autopistas porteñas. En ese momento se lo planteó como un sinónimo de progreso en la metrópolis.
Una de ellas, la Au 3, iba a unir el barrio de Saavedra con Nueva Pompeya, pasando por Chacarita, Almagro, el Abasto y Boedo. Buena parte de las demoliciones proliferaron en el norte y de forma más errática en la zona centro. Por eso, la esquina suroeste de Gallo y Corrientes fue blanco de las picotas.
El proyecto fue suspendido, pero la demolición ya estaba hecha. Entonces, quedó un hueco a menos de 100 metros del antiguo Mercado de Abasto Proveedor. Tiempo después, muchos vecinos empezaron a pedir la construcción de una plaza pública en ese sector.
No obstante, su reclamo no tuvo eco entre las autoridades porteñas y el terreno fue ocupado por un grupo de familias, que estuvieron más de 20 años hasta que fueron desalojadas en 2018 tras un juicio iniciado por los presuntos propietarios del lote, más allá de que fue expropiado en tiempos de Cacciatore.
Estos mismos privados demolieron las casas de las familias, rodearon el lugar de cartelones publicitarios y anunciaron la construcción de una nueva torre, a tono con el florecimiento inmobiliario en la zona. De todos modos, nunca entró un solo ladrillo al lugar. Hubo novedades recién en septiembre de 2021, cuando ingresó a la Legislatura porteña un proyecto de ley con 15 Convenios Urbanísticos, que son acuerdos entre el Poder Ejecutivo y dueños de terrenos para poder edificar por encima de las alturas permitidas en el Código Urbanístico a cambio de dinero para el Estado de la CABA.
Uno de ellos era para hacer una torre de 26 pisos (73 metros) en Gallo y Corrientes, cuando la altura permitida es de ocho. Estaba firmado por quienes se presentan como los dueños del inmueble, que se comprometían a entregar a cambio 1.908.798 Unidades de Valor Adquisitivo (UVA). Cada una cuesta $ 97,58 al cierre de esta edición. Proponían además entregar al GCBA la titularidad de 200 metros cuadrados de la esquina para construir un espacio público, no necesariamente parquizado.
El proyecto se debatió con enorme rapidez. Con votos del oficialismo Vamos Juntos y aliados, se aprobó su primera lectura a fines de septiembre y se dio lugar a la Audiencia Pública correspondiente, que se celebró el 19 y 23 de noviembre con casi 400 inscriptos, una cifra notable para estos encuentros de participación ciudadana no vinculante.
Allí muchos vecinos expusieron su rechazo. Entre ellos, integrantes del Consejo Consultivo Comunal 3 (Balvanera y San Cristóbal), Comuna Gardel, Proteger Abasto, Patrimonio Almagro y Boedo. Se manifestaron también mediante actos en la esquina y frente a la Legislatura porteña.
Su contrapropuesta es la construcción de una plaza pública con superficie absorbente, la cual debe llevar el nombre de Tita Merello, en homenaje a la icónica tanguera que protagonizó la película “Mercado de Abasto” y también como una reivindicación feminista.
En el Consejo Consultivo han juntado más de 3.000 firmas para exigir una plaza en esta esquina y también otra en el cruce de Perón y Ayacucho, donde antaño hubo una estación de servicio. Fuentes de la asamblea dijeron a este medio que si bien en enero se renovará la Mesa Promotora (vecinos encargados de organizar los encuentros), será una línea de trabajo seguir el reclamo por más espacios verdes en Balvanera y San Cristóbal.
El jueves 2 de diciembre, al votar la segunda lectura en la Legislatura, hubo desánimo entre los ciudadanos al ver el inminente triunfo de la torre sobre la plaza. No obstante, en el recinto de sesiones se anunció que ese Convenio Urbanístico quedaba fuera de la Ley definitiva, donde se validaron los 10 restantes, incluido un inmueble en San Juan y Alberti, en San Cristóbal. Fuentes de la Legislatura porteña indican que hay algunas chances de reflotar más adelante el proyecto de Gallo y Corrientes pero requería una discusión mucho más profunda sobre normativa urbanística.
En diálogo con este medio, la Junta Comunal 3 (Balvanera y San Cristóbal) comunicó que desde el Poder Ejecutivo no se les ha informado nada al respecto ni han convocado a sus comuneros a debatir sobre posibles usos futuros de este terreno. Que haya quedado fuera de la Ley original es una de las esperanzas que hacen reverdecer el reclamo de los vecinos por un nuevo espacio verde a nivel local.
Con ese mismo ímpetu a principios de siglo lograron la creación de la Plaza Fumarola o “Del Mientras Tanto” en Perón y Anchorena y en 2018 pudieron inaugurar enfrente el Parque de la Estación, luego de dos décadas de luchas para reutilizar los playones ferroviarios y darle más verde a una de las zonas más cementadas de la Ciudad de Buenos Aires.
Juan Castro