Comunales | Antes de fin de año

Reabrirá El Molino

El Molino reabrirá nuevamente sus puertas tras 24 años. La noticia se conoció el lunes de la semana pasada. La emblemática confitería ubicada frente al Congreso, es parte de la historia de la vida política y social del país. Se confirmó que los trabajos de restauración se aceleraron y que su reapertura llegaría antes de fin de año. Así el barrio y la ciudad recuperarán un sitio emblemático.
Buenos Aires, 31 de agosto de 2021. El lunes 23 de agosto fue noticia la fecha estimada para que la mítica Confitería del Molino, fundada hace 105 años, reabra sus puertas. Ubicado frente al Congreso de la Nación, este mítico punto de encuentro porteño inaugurado el 9 de julio de 1916, lleva 24 años cerrado. Mientras la restauración se acelera su reapertura llegaría a fin de año.

El histórico edificio, ubicado en la esquina de Callao y Rivadavia, fue totalmente renovado, pero sin perder su espíritu original. Realizado por el afamado arquitecto italiano Francisco Gianotti, estuvo a punto de ser demolido, pero fue expropiado a sus dueños, los descendientes del pastelero Cayetano Brenna, y transferido al Congreso para su administración. Algunos aseguran que muy pronto las aspas del Molino volverán a funcionar.

Según lo anunciado el lunes 23, se espera que para fin de año esta inaugurada la Confitería del primer piso y la parte exterior. La totalidad del edificio abarca 5 pisos y más de 7.500 m2. Es una de las joyas del Art Nouveau en Argentina y Monumento Histórico Nacional. “Toda la vida social y política ha pasado por este lugar. En la confitería instalada en la planta baja se encontraban personalidades de la cultura y la política y se celebraban un montón de eventos”, explicó una de las arquitectas a cargo de su restauración. 

La "vedette" de esta etapa es la suntuosa marquesina de hierro, luminarias y vitrales que bordea todo el perímetro de la Confitería en la esquina de Avenida Rivadavia y Callao -a modo de alero-, con un segmento totalmente concluido en el sector de la ochava de Avenida Rivadavia y Callao que fue descubierto para el último aniversario de la inauguración. La estructura de hierro y los vitrales que la componen, ha sido producto de un trabajo articulado entre Astillero Río Santiago -que hizo un esfuerzo fenomenal porque no es herrería pesada sino de detalle- y un grupo propio de restauradores que primero recuperó buena parte de los vidrios originales y después fue reconstruyendo cada uno de los paños según el modelo original.

De acá a la reapertura, el objetivo estará centrado en la limpieza no invasiva de cada sector, y la restauración y recuperación de cada pieza original, un trabajo casi sin precedentes en el país.

Quemado en 1930, habitado por ocupas en los 90, declarado monumento histórico nacional en 1997, este ícono del Art Noveau muy pronto volverá a ser testigo de la vida política y social de la Argentina.


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