Historias de nuestra comuna | Obras que dan identidad al barrio

Balvanera y las arquitecturas de Palanti

Mario Palanti (Milán, 1885 - Milán, 1978) fue un arquitecto y pintor italiano que desarrolló el grueso de su obra en Argentina cultivando un eclecticismo de cuño muy personal que se expresó en la creación del Palacio Barolo en avenida de Mayo 1370, con su réplica del Palacio Salvo en Montevideo y el Hotel Castelar, entre otras obras.
Buenos Aires, 4 de febrero de 2020. El joven arquitecto llegó a Buenos Aires con apenas 25 años, trabajó primero en el estudio de Arturo Prins y Oskar Razenhofer, independizándose años después. Entonces instaló su oficina particular en Avenida de Mayo 695 y pronto se relacionó con la burguesía enriquecida para la que construyó importantes casas de renta. Mientras desplegaba su arte en fachadas ricamente ornamentadas, Palanti no renegaba de la especulación inmobiliaria pues sus diseños de plantas muestran un aprovechamiento exhaustivo de los lotes. 

Sobre el Palacio Barolo puede decirse que en el Centenario de la Revolución de Mayo, el productor agropecuario y empresario textil italiano Luis Barolo conoció al arquitecto Palanti, a quien contrató para que construyera un edificio con el fin de conservar y proteger los restos del célebre poeta italiano Dante Alighieri, pues temía que el clima bélico de la Europa de principios de siglo amenazara el legado cultural de su país. Palanti, por su parte, se reconocía como un estudioso de la Divina Comedia, y se ocupó de inundar el Palacio con referencias a ella.
 
En 1919 comenzó la edificación del palacio que pronto se convirtió en el más alto de Latinoamérica y en uno de los mayores del mundo en hormigón armado, con un total de 22 pisos y dos subsuelos, y en 1923 la construcción estaba finalizada.

Entre los primeros trabajos independientes de  Palanti se destacan por su singular decoración dos cercanos edificios de viviendas, ambos en la Avenida Rivadavia y construidos en 1914. Uno es el de Rivadavia 1906-1916, caracterizado por los dos corpulentos atlantes-ménsulas que sostienen los balcones del segundo piso y parecen ubicados allí para aguantar en sus hombros los cuerpos salientes del edificio y humanizar su arquitectura. Los dos pares de figuras que rodean las claraboyas -una adolescente y un niño, probablemente Afrodita y Eros, divinidades del amor- contrastan con los atlantes así llamados porque son una evocación de Atlas, el gigante griego condenado por Zeus a sostener la bóveda celeste por atentar contra los dioses y constituyen la versión masculina de las cariátides que vemos en infinidad de obras de arquitectura porteña. Sin ir muy lejos, en la manzana lindera, las puertas principales del edificio del Congreso Nacional se hallan flanqueadas por estas figuras femeninas de bronces y mármoles.
 
El otro edificio al que se hace referencia se encuentra ubicado en Rivadavia 2625 y en su fachada el arquitecto Palanti diseñó su frente conformado por tres robustos arcos de cuatro pisos de altura.
 
En el barrio de Balvanera también podemos apreciar la obra del arquitecto en un hermoso edificio de viviendas, construido entre 1919 y 1924 en Rivadavia 2460. Y algo maltratado por piquetas y modernizaciones faltas de criterio arquitectónico, lo que fue el Grand Hotel Ginocchio, levantado en 1915 en la esquina de Pueyrredón y Bartolomé Mitre.
 
                                                                                                                 Norberto Alonso


Compartir nota en las redes sociales Enviar Imprimir

Dejanos tu comentario